Una abuelita de 98 años y un abuelito de 115 visitan al doctor: -¿Entonces... nosotros no podemos hacer el amor? -No mi señora, si ustedes lo hacen se pueden morir. Es mejor que duerman en cuartos sepa rados. A media noche, le tocan a la puerta del cuarto del viejito. -¿Quién es? -Una viejita suicida.